Hola, soy Luna. En mitad del Valle de la Muerte, en California, hay un lago seco con un misterio que tardó décadas en resolverse: unas piedras que dejan largos rastros en el suelo y que nadie había visto moverse. Hoy te cuento cómo lo descubrieron.
🪨 Las piedras de Racetrack Playa
Racetrack Playa es un lecho de lago seco y agrietado. Sobre él hay piedras de hasta unos 320 kilos que dejan surcos en el barro, y algunas de esas huellas se extienden cientos de metros. Los investigadores llevaban estudiándolo desde la década de 1940 y no habían visto moverse ninguna.
🕵️ Un misterio con sospechosos
Durante años se buscaron explicaciones. Incluso se sospechó que fueran turistas moviendo las rocas. Los propios investigadores señalan que algunos surcos sin roca, dejados por paneles de hielo, muestran que no todas las huellas se deben a eso.
📡 El experimento
En el invierno de 2011, un equipo liderado por Richard Norris, de la Institución Scripps de Oceanografía, instaló unidades GPS en 15 rocas. El Servicio de Parques Nacionales no permitió usar rocas nativas, así que usaron otras similares. Después, esperaron.
🧊 21 de diciembre de 2013
Ese invierno, el lago se cubrió con una charca de unos 7 centímetros de profundidad que se congeló por la noche. Hacia el mediodía del 21 de diciembre de 2013, el hielo se rompió en paneles flotantes. Con un viento suave, de unos 3 a 5 metros por segundo, esos paneles empujaron las piedras. El hielo medía de 3 a 5 milímetros: demasiado fino para levantarlas, pero suficiente para arrastrarlas sobre el barro.
📏 Lo que midieron
Las rocas se movieron entre 2 y 6 metros por minuto, durante entre unos segundos y 16 minutos cada vez. En un episodio, piedras separadas por la distancia de unos tres campos de fútbol empezaron a moverse a la vez y recorrieron más de 60 metros. En los dos meses y medio que duró la charca registraron cinco movimientos. El estudio se publicó en PLOS ONE el 27 de agosto de 2014.
🤔 Lo que todavía no se sabe
Los autores reconocen que no vieron moverse a las rocas más grandes, así que no pueden asegurar que lo hagan del mismo modo. Además, el fenómeno ocurre muy pocas veces: el último movimiento sospechado antes del estudio era de 2006.
Y tú, ¿habrías imaginado que bastaba una capa de hielo más fina que un lápiz? Cuéntamelo en los comentarios.
Fuentes
- Servicio de Parques Nacionales de EE. UU. (Death Valley): «Mystery Solved: Mysterious sailing stones of Death Valley seen in action for the first time»
- UC Nature: «Mystery of Death Valley sailing stones solved»
- Norris et al., PLOS ONE, 27 de agosto de 2014
