Hay un agujero en Rusia que mide solo 23 centímetros de ancho y baja más de doce kilómetros. Es el pozo superprofundo de Kola, el más profundo que ha excavado el ser humano, y su historia demuestra lo poco que conocemos del suelo que pisamos.
🕳️ Doce kilómetros de agujero
La perforación empezó el 24 de mayo de 1970, en la península de Kola. En 1989, el tercer pozo del proyecto alcanzó los 12.262 metros. Parece muchísimo, pero doce kilómetros son menos del dos por mil del camino hasta el centro de la Tierra, que está a unos 6.371 kilómetros. Según las estimaciones, tampoco era más que un tercio del espesor de la corteza en esa zona.
🔬 Lo que encontraron
Los científicos esperaban dar con una capa de basalto a unos siete kilómetros. No apareció: había más granito del previsto. Además, a entre tres y seis kilómetros de profundidad encontraron agua que se había filtrado a través de la roca hasta chocar con una capa impermeable.
🌡️ El calor frenó la perforación
En 1992, la perforación del cuarto pozo se detuvo a 11.882 metros. La temperatura había llegado a 180 °C, mucho más de lo esperado. Después, la falta de fondos acabó con el proyecto: la perforación del quinto pozo terminó en 1994 y el programa se dio por cerrado en 1995.
🏚️ Un final olvidado
La empresa que gestionaba el emplazamiento se liquidó en 2008 por falta de rentabilidad y el lugar quedó abandonado.
❓ ¿Hasta dónde llegaremos?
Más de cincuenta años después, el pozo de Kola sigue siendo el agujero más profundo hecho por el ser humano. Cuéntanos en los comentarios hasta dónde crees que podríamos llegar.
Fuentes
- Wikipedia: Kola Superdeep Borehole
